martes, 26 de febrero de 2013

Mi embarazo

Como ya os comenté en otra entrada, os voy a hablar sobre mi experiencia estando embarazada. Ahora mismo me parece algo lejano, como si hubieran pasado ya siglos desde que lo sentía darme patadas (y codazos, rodillazos, ...).

Hay mujeres para las que el embarazo es la etapa más feliz de su vida. Para mí, no lo fue. Tampoco es que estuviera triste. No me creía que estuviera creciendo dentro de mi un bebé, mi bebé. Y me parece que hasta hace poco no me he dado cuenta de que soy madre...

Lo que sí estaba es harta. De sentirme culpable por no comer la suficiente fruta o verdura. De que gente que no conoces de nada te hable con total confianza. Y te toquen la tripa. Que te empiecen a llamar "gordi", "mami" o cualquier variación (que yo sepa no cambié de nombre) ...y de que te cuenten las maravillas de parir porque, cuando te embarazas, le das permiso al resto del mundo para que te cuente su parto con pelos y señales. Y si no han parido ellas (o ellos, también), te cuentan el de su vecina, su prima o compañera de trabajo. Como si no supiera lo que me espera....Una mención aparte merecen todo tipo de consejos y recomendaciones que te hacen, amén del afán de exiliar a mi gato de casa (¡jamás!)

Escribo todo esto para desahogarme y, de paso, si hay alguna otra raruna que se siente o sintió como yo, que vea que no está sola...