jueves, 9 de febrero de 2012

Marchando una ración de Vitamina M

 Hoy os traigo la obra de un compositor que me gusta especialmente. Se trata de El príncipe de madera, un ballet de Béla Bartók.  Espero que disfrutéis este fragmento, y si os gusta, no dudéis en escucharlo entero.




La historia que cuenta es la siguiente:
"Había una vez una princesa que bailaba alegremente en el bosque. El hada que cuidaba de ella le ordenó que volviera con ella a su castillo, sin embargo, la princesa desobedeció, adentrándose más en el bosque. Al rato llegó a otro castillo, viendo a un príncipe en el umbral de la puerta. El príncipe la vio y cayó perdidamente enamorado de ella. Sin embargo, el hada agarró a la princesa y se la llevó de vuelta a su castillo, donde empezó a hilar en la rueca al lado de la ventana. El príncipe, enamorado, decidió seguirlas para confesarle su amor a la princesa, sin embargo, el hada, con enérgicos movimientos hechizó el bosque, que tomó vida e impedía que el príncipe avanzara. Después una larga lucha, el príncipe cayó exhausto y vencido, tras lo cual el bosque se calmó de nuevo. Una vez se hubo recuperado de su fatiga, volvió a avanzar llegando así al puente que llevaba al castillo de la princesa. Justo cuando iba a cruzarlo, el hada hechizó el río, que se desbordó con grandes olas. El príncipe intentaba abrirse paso entre ellas, pero era inútil. Se dio la vuelta desanimado, y las olas se calmaron. Al ver esto, intentó volver a cruzar, pero una vez más, el río se lo impidió.
Desesperado, tuvo una ingeniosa idea. Cogió un palo y lo vistió con su manto y su corona, incluso cortó uno de sus dorados rizos y lo colocó en el palo. Cuando la princesa vio esto por la ventana, bajó inmediatamente para jugar con ese palo tan adornado. Cuando llegó abajo, el príncipe salió de detrás del palo y extendió sus brazos hacia la princesa. Ésta, sin embargo, retrocedió al ver al joven desvalijado. El hada hizo que el palo cobrara vida. Al ver esto la princesa, empezó a bailar con el príncipe de madera y se fue, dejando al príncipe real triste y abatido. Al caer la noche, el príncipe se durmió, y el hada fue a consolarlo. Hizo que todas las cosas del bosque tomaran vida e hicieran un baile en homenaje al príncipe. Además, le ofreció tres regalos: una melena dorada, un manto y una corona.
A la mañana siguiente, la princesa volvió con el príncipe de madera, que tenía dislocados todos los miembros, y tenía la corona, el manto y la peluca colgando torcidos. Ella intentaba seguir bailando, enojada, pero el príncipe de madera seguía rompiéndose con cada intento, haciendo del baile algo más patético. Finalmente, la princesa vio al príncipe y se acercó a él, pero éste la rechazó despechado y entró en el bosque hacia su castillo. La princesa, desesperada, le siguió pero el bosque le impidió continuar. Intentó luchar contra él pero fue imposible y tuvo que darse la vuelta. En el camino, tropezó y cayó al suelo. Entonces empezó a llorar, tapándose la cara con las manos. Enfadada, tiró su corona y su manto, e incluso se cortó el pelo. Al oírla llorar, el príncipe se volvió y se acercó a ella. Ella le dio la espalda avergonzada por su aspecto, pero el príncipe la abrazó. Y mientras estaban abrazados en mitad del bosque, todas las cosas tomaron poco a poco su forma y posición originales."
 Todo un cuento de hadas, con final feliz :)